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Salud y tratamientos

El masaje actúa activando los sistemas de regeneración propios del organismo, y puede ayudar en el tratamiento de todo tipo de patologías dolorosas, ya sean de origen interno o por traumatismos, sedentarismo u otros agentes externos.

Se aplica tanto en los tejidos, los músculos y las articulaciones, como en el tratamiento de órganos y sistemas internos, y en patologías psicosomáticas y emocionales también.

A nivel muscular y articular se puede aplicar en dolores y tensiones en las articulaciones, como por ejemplo:

  • Reumas, artrosis, roturas, esguinces, lesiones de menisco, ciática, patologías del túnel carpiano en los antebrazos, y dolores en general de los dedos, tobillos, rodillas, caderas, muñecas, codos y hombros.

También en todo tipo de patologías de espalda, lumbares, dorsales y cervicales:

  • Contracturas, hernias, desgaste, debilidad etc.

A nivel de los órganos y de los sistemas internos, el masaje puede ayudar a mejorar patologías digestivas, respiratorias, circulatorias, nerviosas, hormonales y del sistema reproductor.
Por ejemplo:

  • Digestiones lentas, gases, cistitis, asma, bronquitis, anginas, sinusitis, otitis, varices, úlceras, piernas cansadas, síndrome piernas inquietas, estrés, ansiedad, etc.

A los niños se les puede ayudar mucho con los masajes, de forma sencilla y sin efectos secundarios, en problemas tales como:

  • Cólicos del recién nacido, asma, bronquitis, anginas, otitis, sinusitis.
  • Anomalías posturales, de movilidad, y de desarrollo, que pueden tener su origen en el nacimiento, o ser de origen cerebral, o por traumatismos.
  • En problemas de nerviosismo, tensión, e inquietud.

Las personas mas mayores, también pueden favorecerse ampliamente con el masaje, tanto en el aspecto paliativo, como en el de mejorar la movilidad, para el mantenimiento de una mejor calidad de vida.

En definitiva el masaje puede ayudar a prevenir y a curar, puede paliar o retrasar la aparición de síntomas adversos, y en su caso puede fortalecer, estimular, relajar o sedar, trabajando siempre a favor de los poderosos y, sin duda mágicos, sistemas de autocuración humanos, y del equilibrio vital, que se despliega a través de nuestro cuerpo, nuestras emociones, nuestros pensamientos, y nuestras acciones.